Miercoles  27 de Junio

Verde / Blanco

Feria o SAN CIRILO DE ALEJANDRÍA Obispo y Doctor de la Iglesia, o NUESTRA SEÑORA DEL PERPETUO SOCORRO +
MR pp. 737 y 910 [760 y 949] / Lecc. II p. 485

San Cirilo, obispo de Alejandría (370-444), está íntimamente ligado con el Concilio de Éfeso, durante el cual fue condenado Nestorio, que le negaba a la Virgen María el título de Madre de Dios (431). Cirilo no era una persona especialmente amable, pero la posteridad lo ha aclamado como “el invencible defensor” y el cantor lírico de la maternidad de la Virgen María.

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sir 44, 15. 14

Los pueblos proclamen la sabiduría de los santos, la Iglesia cante sus alabanzas; sus nombres vivirán por los siglos de los siglos.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que hiciste del obispo san Cirilo de Alejandría un invencible defensor de la maternidad divina de la santísima Virgen María, concede, a quienes la reconocemos como verdadera Madre de Dios, ser salvados por la encarnación de Jesucristo, tu Hijo. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

PRIMERA LECTURA

[El rey leyó delante de todo el pueblo el libro de la alianza, encontrado en el templo, y renovó la alianza en presencia del Señor.]
Del segundo libro de los Reyes 22, 8-13; 23, 1-3

Por aquel entonces, el sumo sacerdote Jilquías dijo a Safan, delegado del rey Josías: “He hallado en el templo el libro de la ley”. Jilquías entregó el libro a Safan, quien lo leyó. Luego, Safan fue a ver al rey y le rindió cuentas, diciendo: “Tus siervos han fundido el dinero del templo y se lo han entregado a los encargados de las obras”. Y añadió: “El sacerdote Jilquías me ha entregado un libro”. Y lo leyó en presencia del rey. Cuando el rey oyó las palabras del libro de la ley, rasgó sus vestiduras y ordenó al sacerdote Jilquías; a Ajicam, hijo de Safan; a Akbor, hijo de Miqueas; al delegado Safan y a Asaías, ministro suyo: “Vayan a consultar lo que dice el Señor acerca de mí, del pueblo y de todo Judá en este libro que se ha encontrado, pues el Señor está enfurecido con nosotros, porque nuestros padres no escucharon las palabras de este libro y no cumplieron lo que en él está escrito”. Cuando ellos trajeron la respuesta, el rey convocó a todos los ancianos de Judá y de Jerusalén y se dirigió hacia el templo, acompañado por los hombres de Judá y todos los habitantes de Jerusalén, los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo, desde el más pequeño hasta el más grande, y les leyó el libro de la alianza, hallado en el templo. Después, de pie sobre el estrado y en presencia del Señor, renovó la alianza, comprometiéndose a seguir al Señor y a cumplir sus preceptos, normas y mandatos, con todo el corazón y toda el alma, y a poner en vigor las palabras de esta alianza, escritas en el libro. Y todo el pueblo renovó también la alianza.

Palabra de Dios.

SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

EN TI CONFÍO

*” Muéstranos, Señor, el camino de tus leyes.”*(Salmo 118)

Muéstrame, Señor, el camino de tus leyes y yo lo seguiré con cuidado. Enséñame a cumplir tu voluntad y a guardarla de todo corazón. R.
Guíame por la senda de tu ley, que es lo que quiero. Inclina mi corazón a tus preceptos, y no a la avaricia. R.
Aparta mis ojos de las vanidades, dame vida con tu palabra. Mira cómo anhelo tus decretos: dame vida con tu justicia. R.

EVANGELIO DE HOY

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Jn 15, 4. 5

R. Aleluya, aleluya.
Permanezcan en mí y yo en ustedes, dice el Señor; el que permanece en mí da fruto abundante. R. Aleluya.

EVANGELIO

[Por sus frutos los conocerán.]
Del santo Evangelio según san Mateo 7, 15-20

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Cuidado con los falsos profetas. Se acercan a ustedes disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos? Todo árbol bueno da frutos buenos y el árbol malo da frutos malos. Un árbol bueno no puede producir frutos malos y un árbol malo no puede producir frutos buenos. Todo árbol que no produce frutos buenos es cortado y arrojado al fuego. Así que por sus frutos los conocerán”. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN: •

Se nos narra ahora en primer lugar el afortunado encuentro, en el restaurado templo de Jerusalén, del «libro de la Ley» (2 Reyes 23, 3. 21). Este libro es con absoluta probabilidad la parte legislativa del Deuteronomio, cuyas prescripciones están en la base de la profunda reforma religiosa llevada a cabo bajo el rey Josías (640-609 a. C). Se nos refiere, además, la entusiasta renovación de la Alianza con el Señor, al comprometerse todos y unánimemente a cumplir sus mandatos «con todo el corazón y con toda el alma»… • Nuestra distinción entre buenos y malos es, a veces, demasiado superficial. Necesitaríamos bajar a lo profundo del corazón, pero esto sólo lo puede hacer Dios. Sin embargo los «frutos» –esto es, las obras realizadas– pueden ser un indicio revelador. Esta es una advertencia válida sobre todo para todos aquellos llamados a «predicar» el mensaje de salvación por especial vocación: tener que acreditar con su actuación la verdad de lo que anuncian, ya que el cristianismo no es tanto una “doctrina” que se debe saber, sino más bien una característica “forma de vida”.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Al celebrar estos divinos misterios, te suplicamos, Señor, que el Espíritu Santo derrame sobre nosotros la luz de la fe que iluminó a san Cirilo de Alejandría para propagar tu gloria sin descanso. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. 1 Cor 1, 23-24

Nosotros predicamos a Cristo crucificado: a Cristo, fuerza de Dios y sabiduría de Dios.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Fortalecidos, Señor, con el alimento celestial, te suplicamos humildemente que, siguiendo las enseñanzas de san Cirilo de Alejandría, perseveremos siempre en acción de gracias por los dones recibidos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

+ NUESTRA SEÑORA DEL PERPETUO SOCORRO
MR pp. 736 y 866 [759 y 905] / Lecc. II p. 485

La imagen, de origen oriental, de esta advocación de la santísima Virgen, se venera en Roma y se remonta a los siglos XII o XIV Pío IX confió a los padres redentoristas la misión de difundir esta devoción, actualmente extendida por la mayoría de las Iglesias de Occidente. La santísima Virgen siempre está dispuesta a socorrernos. En Oriente es conocida como la santísima Virgen de la Pasión.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Te aclamamos, santa Madre de Dios, porque has dado a luz al Rey, que gobierna cielo y tierra por los siglos de los siglos.

ORACIÓN COLECTA

Señor nuestro Jesucristo, que en tu santísima Madre, la Virgen María, has querido darnos una madre dispuesta siempre a socorrernos, concédenos, por su intercesión maternal, experimentar en nosotros los frutos de tu redención. Tú que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios por los siglos de los siglos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que nos socorra, Señor, el inmenso amor de tu Unigénito, para que, quien al nacer de la Virgen María no menoscabó la integridad de la Madre, sino que la consagró, nos libre de nuestras culpas y haga acepta a ti nuestra oblación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Lc 11, 27

Dichoso el vientre de la Virgen María, que llevó al Hijo del eterno Padre.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Al recibir el sacramento celestial en la conmemoración de la santísima Virgen María, te pedimos, Padre misericordioso, que, a imitación suya, nos concedas ponernos dignamente al servicio del misterio de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Feliz Miercoles acompañados de la mano de María Niña.

PERIODICO

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