DIA PRIMERO

” V i o l e t a ”

En los campos marchitos, agostados del crudo invierno por el soplo frío, se ven pequeños puntos azulados cubiertos de finísimo rocío.

Entre tupida alfombra de esmeralda se oculta pudorosa la violeta, que en su corola pequeñita guarda su perfume sutil, casta y discreta.

Es una flor humilde pero hermosa; su traje de modestia nos cautiva.

y   nace al mundo cuando ya la rosa ofreció su belleza siempre altiva.

La violeta no busca competencia, vive feliz muy inmediata al suelo, y desde allí reparte suave esencia, y le llega hasta allí rocío del cielo.

Lo mismo que esta flor tan delicada, lo mismo que esta flor tan preferida, la Niña María Inmaculada, la Niñita María recién nacida.

Se presentó en los campos agostados de esta tierra infeliz llena de abrojos, y nos abrió paisajes azulados al abrir a la luz sus dulces ojos.

Sus labios entreabrió y en su sonrisa nos leyó un porvenir de bienandanzas, y su perfume virginal, la brisa lo repartió cual auras de bonanza.

Nadó cual la violeta humilde y pura y por esa humildad tan encumbrada, qué distancia no había de aquí a la altura para la hermosa Niña Inmaculada.

A ti me acojo, Reina de Profetas,

Virgen bendita, amor de mis amores, acepta este

manojo de violetas oh tú la más humilde de las flores.

y  pues de ti tomaron el perfume y de ti su modestia pudorosa, en prenda del amor que me consume las coloco a tus plantas, Niña hermosa.

 

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